Cáncer de mama


La incidencia de cáncer de mama en España supera los 20.000 casos nuevos al año y es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer. Detectado a tiempo la curación es del 90 por ciento.

Ponemos a sus disposición una forma rápida y asequible de detectar mutaciones en los genes que con mayor frecuencia se relacionan con el cáncer de mama.

¿Quién debe hacerse el test?

Este test está dirigido a mujeres y hombres con unos antecedentes personales o familiares de riesgo que los engloba dentro del grupo de riesgo moderado:

  • Dos o más antecedentes de cáncer de mama
  • Cáncer de ovario
  • Cáncer de mama entre 40-50 años
  • Tumor triple negativo

Dentro de este grupo se encuentran, por ejemplo, mujeres con dos familiares con cáncer de mama, con algún familiar con cáncer de ovario o con varios familiares varones con cáncer de próstata. También se incluyen dentro de este grupo las mujeres que han tenido cáncer de mama antes de los 40 años o que han tenido un tumor con receptores hormonales negativos (triple negativo) o con cáncer de ovario.

¿En qué consiste el test?

Los genes BRCA 1 y 2 son genes supresores de tumores que intervienen en la reparación del ADN. Son los genes conocidos con susceptibilidad a cáncer de mama que se encuentran mutados con mayor frecuencia.

El test BReCA 100® analiza las regiones de BRCA 1 y 2 donde se han descrito más del 95 por ciento de mutaciones de la población española.

El test se realiza a partir de una muestra de sangre. El análisis no requiere preparación ya que se puede realizar incluso sin que el paciente esté en ayunas. El resultado está disponible en 30 días.

¿Por qué realizarse el test?

El objetivo es aumentar la detección de personas sanas portadoras de mutaciones de estos genes, para que puedan realizar técnicas de detección precoz adecuadas a su riesgo.

En los estudios poblacionales realizados en otros países se ha demostrado que una gran parte de personas en las que se identifican mutaciones de BRCA 1 y BRCA 2, no pertenecen a familias de alto riesgo, por lo que según los protocolos vigentes, no se habrían realizado el estudio genético y no se habrían podido iniciar programas de detección precoz adecuados.


La incidencia de cáncer de mama en España supera los 20.000 casos nuevos al año y es la primera causa de muerte por cáncer en la mujer. Detectado a tiempo la curación es del 90 por ciento.
Ponemos a sus disposición una forma rápida y asequible de detectar mutaciones en los genes que con mayor frecuencia se relacionan con el cáncer de mama.

¿Quién debe hacerse el test?
Este test está dirigido a mujeres y hombres con unos antecedentes personales o familiares de riesgo que los engloba dentro del grupo de riesgo moderado:

    • Dos o más antecedentes de cáncer de mama

 

    • Cáncer de ovario

 

    • Cáncer de mama entre 40-50 años

 

  • Tumor triple negativo

Dentro de este grupo se encuentran, por ejemplo, mujeres con dos familiares con cáncer de mama, con algún familiar con cáncer de ovario o con varios familiares varones con cáncer de próstata. También se incluyen dentro de este grupo las mujeres que han tenido cáncer de mama antes de los 40 años o que han tenido un tumor con receptores hormonales negativos (triple negativo) o con cáncer de ovario.

¿En qué consiste el test?
Los genes BRCA 1 y 2 son genes supresores de tumores que intervienen en la reparación del ADN. Son los genes conocidos con susceptibilidad a cáncer de mama que se encuentran mutados con mayor frecuencia.

El test BReCA 100® analiza las regiones de BRCA 1 y 2 donde se han descrito más del 95 por ciento de mutaciones de la población española.

El test se realiza a partir de una muestra de sangre. El análisis no requiere preparación ya que se puede realizar incluso sin que el paciente esté en ayunas. El resultado está disponible en 30 días.

¿Por qué realizarse el test?
El objetivo es aumentar la detección de personas sanas portadoras de mutaciones de estos genes, para que puedan realizar técnicas de detección precoz adecuadas a su riesgo.

En los estudios poblacionales realizados en otros países se ha demostrado que una gran parte de personas en las que se identifican mutaciones de BRCA 1 y BRCA 2, no pertenecen a familias de alto riesgo, por lo que según los protocolos vigentes, no se habrían realizado el estudio genético y no se habrían podido iniciar programas de detección precoz adecuados.